jueves 9 de julio de 2009

Los Simpson y la censura del Tirano.


Hace ya bastantes meses, discutía en un foro de internet acerca de la creación del canal estatal con un grupo de incondicionales defensores del gobierno de la Involución ciudadana. Entre otras cosas los adoradores del Tirano decían que aquel canal serviría para que el pueblo tenga un medio a su disposición que le permitiría disfrutar del derecho a expresarse y a dirigirse a toda la colectividad ecuatoriana, facultad que los medios privados le negaban. Me hablaban de apuntalamiento de la soberanía, de hacer competencia a los canales de los banqueros y pelucones, casi que gritaban que por fin habría medios independientes y objetivos. El tiempo y los abusos del socialismo del siglo XXI, los han desmentido categóricamente, pues, aquel canal solamente ha servido para que el gobierno haga campaña a su favor, y cuente exclusivamente sus verdades “incuestionables”.

Sentado frente a un monitor Samsung, leía sin poder contener la risa, ora por la ingenuidad de unos, ora por el falso idealismo de otros, ora por sus pedidos de tolerancia y paciencia en favor del Mudo, ora por sus ataques furibundos. Recuerdo, sin embargo, que coincidíamos en un par de aspectos. Todos, estábamos de acuerdo en la pésima calidad de la televisión ecuatoriana. En la gran mayoría de los casos verdadera basura televisiva. Alguien señalaba por ejemplo la condición pornográfica de la gran mayoría de telenovelas. Los mensajes subliminales inmorales que aquella basura importada de Colombia, México y Brasil, principalmente, enviaban a la sociedad ecuatoriana. Yo mencionaba, lo agradable que era, en mis épocas de escuelero, llegar a la casa prender la televisión y encontrarme con Popeye, Bugs Bunny, Porky, los Picapiedra, entre otros; mientras que ahora, los chicos, llegaban a la casa dejaban sus maletas encendían la televisión y se encontraban con programas faranduleros dirigidos por sodomitas y señoras que muy generosamente mostraban sus atributos sensuales como si fuesen carne de cañón de cualquier cabaret.

Además todos estábamos de acuerdo, ¡todos!, en que el programa “Los Simpson”, era un programa de calidad, de los pocos rescatables que se transmitían en la televisión ecuatoriana.

Ciertamente “Los Simpson”, son dibujos animados para adultos. Pero, no hay que confundirse con prejuicios, clichés o por la campaña de manipulación tramposa de los “antimperialistas yankys”. Son preferentemente para público adulto, pero, no son pornográficos. Son para adultos, pero no son xxx. Desde cuándo mirar las nachas de Bart, o excepcional y parcialmente los oblongos cachetes del, ¡Homero!, puede ser considerado pornográfico.

Son dibujos animados ciertamente satíricos de una realidad social visible a los ojos del común de los corrientes. Muestran escenas en forma caricaturesca que son comunes en cualquier noticiero transmitido en horarios estelares, pero de una manera creativa e hilarante. Existen escenas que yo no me atrevo a calificar de fuertes, sino de irreverentes. Existen capítulos en los que aparecen “cuerpos mutilados” o “imágenes sangrientas”, en muchas ocasiones parodias de celebraciones o fiestas como el Halloween en Gringolandia, o el Día de los Muertos en América Latina, leyendas “tenebrosas”, pero que son presentadas de manera jocosamente irrespetuosa. Sí, “Los Simpson”, hacen gala del humor gris, y excepcionalmente del humor negro, pero sin caer en las vulgaridades de otras series de dibujos animados, como por ejemplo South Park. Para nada podrían confundirse con series de anime japonés como Samurai X, que con dibujos más estilizados presentan escenas extremadamente grotescas, violentas o sanguinarias.


“Los Simpson”, son dibujos animados para adultos porque sus diálogos plantean dilemas morales difícilmente entendibles para niños, adolescentes e irónicamente para muchos adultos. Son dibujos animados para adultos por las tramas un tanto laberínticas que encierran muchos de sus capítulos, debido a la naturaleza misma de las coyunturas sociales, base sobre las que se estructuran las diferentes parodias.

Su condición de “dibujos animados para adultos” no tiene nada que ver con la condición de calificación de censura: “apto solo para público adulto”. Usemos un ejemplo simple para hacer más claro el asunto; la comida para bebé, es especial para bebés, está hecho específicamente para ellos, pero no por esa condición, está prohibido para niños, adolescentes o adultos. A pesar de que “Los Simpson” están propiamente dirigidos al público adulto por la calidad de los libretos, por lo “difíciles” que pueden resultar para algunos los diálogos y las tramas, no por aquello, pueden ser censurados para niños o adolescentes, pues, en mi opinión, nada hay en ellos que pueda ser catalogado como catastróficamente destructivo o dañino, pues, en la mayoría de los casos los niños ni siquiera los entienden.

"Los Simpson", son simples dibujos animados dirigidos a bromear sobre los folklorismos del hombre común y corriente y la sociedad en general. Sus dibujos, los dibujos de "Los Simpson" dramatizan jocosamente nuestras experiencias, frustraciones, realizaciones, emotividades, ansiedades, tradiciones, etc. Comics animados que, ocasionalmente, nos muestran ciertas realidades en su verdadera dimensión caricaturesca. Durante muchos años han cumplido una función importantísima, hacernos sonreír en un mundo cada vez más conflictivo e indolente.

Censurar a "Los Simpson", porque eso es lo que se ha hecho, ¡los han censurado!, es una completa torpeza; y que no se diga que mandarles a las cinco de la mañana no es una tácita censura. La censura al programa es un cobarde atentado contra nuestras libertades. Nos han robado el derecho a acceder a programas de televisión de calidad. Nos han robado nuestro derecho a mirar programas de entretenimiento creativo. ¡El gobierno de la Involución ciudadana, nos ha robado a los ciudadanos ecuatorianos!

Yo habría entendido, que por ejemplo, debido al capítulo en que Homero es besado por un “joto”, o debido a las asquerosas piernas peludas de Patty o Selma, el programa tenga calificación: “Apta para menores con vigilancia de adultos”. De acuerdo, de esa manera, el adulto era finalmente quien decidía “responsablemente” si el niño o adolescente miraba o no la serie. Pero instaurar la calificación de censura, “Solo público adulto”, es un acto represivo, malicioso y estúpido. Propio de estados totalitarios y enemigos de las libertades y derechos humanos.

Resulta profético, aunque no tanto considerando las características puritanas y reaccionarias de las sociedades en términos generales, que “Los Simpson” considerasen en uno de sus episodios el dilema de la influencia de los dibujos animados en los niños y la censura. Me refiero al capítulo en que la pequeña Maggie, emulando una escena de la película Psicosis, literalmente desbarata a su zoquete padre, ¡el Homero!, siguiendo el ejemplo de las caricaturas Krustynianas: “Tommy y Daly”. Marge arremete contra el programa hasta que lo saca del aire. Pero, la encrucijada se presenta cuando una famosa estatua llega a Springfield; “El David” de Miguel Angel, figura humana completamente desnuda genialmente tallada por el genio escultor italiano. Ante el espectáculo de un tipo de piedra mostrando de manera indiferente las “joyas de la corona” totalmente libres de cualquier vil taparrabos; las viejas hipócritas, curuchupas y santurronas de Springfield acuden a la “intolerante” Marge para que las acompañe en esta nueva cruzada contra el “arte impúdico”. Pero Marge les dice: ¡Nones! La negativa de Marge consigue que la estatua sea finalmente mostrada al público sin censura; pero trae consigo también el regreso de “Tommy y Daly”. ¿Cuál es la moraleja? Pues la siguiente: Ante la posibilidad de limitar en un miligramo la Libertad de Expresión, es prefiere tolerar ciertos excesos. Siempre se tiene la posibilidad de coger el control remoto y apagar la televisión.

Señores y señoras, el ejercicio de la Libertad de Expresión es un derecho universal; no es negociable; por lo mismo, ninguna ley bastarda, o decisión poluta de alguna jorga de imbéciles puede vulnerarla, salvo que no vivamos en Democracia, sino, en Dictadura.

Si aplicásemos los “parámetros” de censura usados para atacar a “Los Simpson” en todos los demás programas de la televisión ecuatoriana, prácticamente la televisión en horario estelar o familiar dejaría de existir.

Las razones y evidencias que menciono en el párrafo anterior, perfectamente comprobables, claro, si eres una persona inteligente y no tienes encubiertas y malintencionadas finalidades, parecen no haber sido consideradas por los vocales del Conartel que de manera bestial han procedido a censurar dicho programa por considerarlo según ellos: “¡no apto para menores!”

Por ahí he escuchado críticas muy duras para los torpes inquisidores del Conartel, inclusive denuncias de corrupción en contra de uno de los vocales que al parecer es pastor evangélico; supongo, por las decisión insensata, se trata de aquellos pastorcillos que usan la religión para justificar sus inmoralidades. Muy especialmente le han dado con fuerza al esperpento humano que funge como presidente de aquella institución; un bufoncillo que decía sufrir por aquel “satánico programa” que podía contaminar las mentes de sus hijos; aunque seguramente el ignorantón desconoce que si sus hijos salen moralmente torcidos como su torpe y canijo padre, no será por influjos de aquel programa de caricaturas sino, por obra y desgracia de sus infames influencias paternas y quizá también maternas.

Pero me parece un poquito injusto sonarle exclusivamente a ese pobre diablo, no porque el pedazo de imbécil ese, no se merezca cada calificativo imputado, sino, porque detrás de las decisiones de ese rebaño de brutos del Conartel, se esconde la garra represora del adorado Tirano, sí, de don Rafael Correa. Sí, son los odios, amarguras y frustraciones del “último boyscout de Carondelet”, los que nos han robado, a los ciudadanos, la posibilidad de mirar a “Los Simpson” en televisión abierta en horarios razonables. Los imbéciles simplemente han cumplido las órdenes del Gran Patán.

En un acto de cinismo descarado, muy común en la camarilla socialista y seudo comunista en el poder, algunos canallas de Alianza País han dicho estar en contra de aquella decisión, pero la justifican inmoralmente sobre la base de una tal ley. Una de las cabecillas correanas del Congresillo, dijo sentirse en desacuerdo con las decisiones de los brutos; armó alboroto, por aquí por allá, manipuló a segmentos de opinión pública; inclusive habló de juicio político en contra del bufoncillo principal del Conartel; pero, el rato de los ratos sus flemáticos aspavientos terminaron siendo puro circo barato. Seguramente tras bastidores aquella momia horrorosa, le expresaba su chauvinista agradecimiento a aquel peoncillo de baja monta, quizá señalándole pomposamente que con su sacrificio estaba coadyuvando en favor del proyecto tiránico del socialismo del siglo XXI.

Se dice que la censura contra "Los Simpson", no es un ataque propiamente al programa sino, una respuesta “magistral” de Correa en contra del “lindo y caucho canal”, en contra de los banqueros pelucones. Puede ser. Puede ser una causa más. Aunque no hay que olvidar que el Mudo de vez en cuando se lanza en sus cantaletas la típica frase emepedista: “¡imperialismo yanky!”; por lo mismo, no sería de sorprender que el adorado Tirano, imagine que Moe Szislak, Lenny Lenardson o el gordo de las historietas son agentes de la CIA.


Pregunto, ¿es justo que, por los odios mutuos entre dos bandos igualmente corrompidos, debamos ser los ecuatorianos los que finalmente paguemos los platos rotos? Se dice que “Los Simpson” le genera muchas utilidades en venta de publicidad a Teleamazonas, y que esa sería una razón del por qué se censura el programa. Y qué tenemos que ver los ecuatorianos en eso. Tanta animadversión tienen algunas personas por los odiosos, codiciosos y agiotistas banqueros dueños de Teleamazonas, que están dispuestos a justificar y aceptar que les roben la posibilidad de mirar un programa que sale de la vulgaridad grosera de la televisión ecuatoriana. Hasta qué punto están dispuestos a llegar con tal de justificar las venganzas socialistas del parlanchín contumaz.

No es cuestión de decir: “¡vaya y compré dvds piratas, y deje que Correa les joda a los pelucones chulqueros!” Si aquellos patriotas corruptos se quieren desbaratar que lo hagan, pero a no costa del bienestar de los ecuatoriano. El Mudo vive quejándose que Teleamazonas no paga los impuestos que debería. Ya está más de dos años jodiendo la vida de los ecuatorianos, por qué no ha realizado una reforma tributaria que les haga pagar aquellos impuestos que él dice deberían pagar. No será que el Mudo necesita que Teleamazonas continúe beneficiándose de aquel estado tributario, para con el escándalo sabatino seguir vendiéndole circo a la chusma.


¡Qué!, ¿qué me levante a las cinco de la mañana si tanto me gusta aquel programa? ¡No me da la gana! Si a eso vamos, entonces, que el Mudo despotrique sus miserias bolivarianas y su jerga pornográfica a las tres de la madrugada; seguramente la manada de alcahuetes no tendrá problema en soportar sus aburridos y cansados parloteos en aquellas horas del día.

Definitivamente adoro la libertad de expresión; de lo contrario no estaría aquí, en el blog, “perdiendo mi tiempo”. Homero, Bart, Lisa, Marge, etc.…, me han ofrecido lo que este Estado y esta sociedad no me han dado, momentos de paz y sana distracción. Si otros que dicen haber disfrutado de las situaciones pintorescas e hilarantes de aquellos personajes, ahora, les dan la espalda, ese es problema de ellos. En mi caso, defiendo el derecho de Homero Simpson, Montgomery Burns, Apu Nahasapeemapetilon, Hershell Krustovzky, Carl Carlson, “encías sangrantes” Murphy, y de todos y cada uno de los habitantes de Springfield, a gritar sus opiniones a los cuatro vientos y en horario estelar, como ciertamente se lo merecen. Y en cuanto al miserable que se insolentó contra mis cuates, solo esta expresión: ¡cállate, estúpido Flanders!.......... ¡doug!...... ¡cállate estúpido y patán Tirano!




martes 7 de julio de 2009

Los escándalos de corrupción se encubren con el sórdido patriotismo.


No creo que exista gobierno en esta tierra que no haya, en su momento, recurrido al burdo nacionalismo para esconder algún acto de corrupción de los miembros de la mafia en el poder. Cuando los sacrificados patriotas sedientos de lujuria malsana, poder corrompido o ansiedad concupiscente, son descubiertos in fraganti cometiendo sus latrocinios, crímenes y violaciones; los manipuladores del engaño, las mentes grises del estupro público, desarrollan una intrincada maraña de circunstancias que buscan encender el incondicional amor por la patria en la sociedad; afecto desbordado inculcado en la mente del común de los corrientes desde el momento mismo en que empezó a tener conciencia de la realidad, y consolidado en la medida en que iba siendo esclavizado por el sistema.

Así, cuando aquel bribón desempeñando en mala hora las funciones de presidente a punto estaba de caer por su descarado afán de vicio; de golpe y porrazo, las “fuerzas totalitarias” del “hermano país vecino” amenazaban con cercenar parte de la heredad territorial. Inmediatamente, cualquier desafecto y culpa quedaban olvidados y todos los habitantes de aquel país cerraban filas en torno de aquel corrupto, pero, patriota presidente. De sobra queda decir que el “hermano país agresor”, también se beneficiaba de aquella inesperada muestra de patriotismo del “hermano país agredido”, pues, igualmente los actos inmorales de los otros patriotas en contra de su pueblo quedaban relegados en el pasado, por la necesidad de los estados de guardar y proteger su “honor” nacional; pues si en algo se parecen los países es en la corrupción de sus mafiosos gobernantes patriotas.

Independientemente de las bajas que aquel patriota enfrentamiento podía dejar, ambas naciones salían “ganando”; pues, irónicamente, al final, los corruptos y demagogos patriotas se jactaban ante sus pueblos que habían rechazado al invasor o agresor; en tanto riadas y riadas de sus pueblos, respectivamente, cantaban odas en honor de sus corajudos gobernantes, ignorantes de los nombres de los soldados que habían muerto en los desiertos o pantanales; incautos mártires, inconscientes de la razón por la que su sangre era derramada y sus cuerpos despedazados en aquellos íngrimos lugares; ignorantes, que gracias a su sacrificio, los patriotas corruptos, que felices los enviaron al matadero, podían seguir hundiéndose en el pútrido deleite del poder mundano, siempre, aplaudidos por la chusma patriotera que los reverenciaba estólidamente, convencidos de su triunfo ante las fuerzas del “hermano país agresor”.

Las mafias patriotas ecuatorianas y colombianas de turno en el poder, conscientes de esta herramienta grosera e infame, pero, muy efectiva para manipular los afectos de sus respectivos pueblos han vuelto a recurrir a ésta, para granjearse el aprecio de éstos; ora para esconder los escándalos de corrupción de sus parientes y amigos, ora para encubrir su incompetencia para gobernar, ora para explotar el patrioterismo en la chusma y de paso ganar algunas simpatías que a futuro se verán reflejados en votaciones torpes y serviles.

A raíz del escándalo de Angostura, cuando Uribe bombardeó un campamento de la guerrilla ubicado en la selva ecuatoriana, muchos ecuatorianos luego de condenar el acto abusivo y sanguinario del ejército colombiano en territorio ecuatoriano, exigimos al Gobierno del Ecuador una explicación del por qué grupos armados extranjeros, vinculados directamente con el narcotráfico, secuestro, asesinato y terrorismo, transitaban libremente en el oriente norteño ecuatoriano y tenían campamentos fijos, lugares donde acudían grupos de simpatizantes de aquellos grupos violentos, provenientes de toda la América no anglosajona. Muchos exigimos saber por qué el ex ministro Gustavo Larrea y el ex subsecretario Chauvín se reunían con la guerrilla de las Farc, sin conocimiento del gobierno colombiano, en una clara intromisión del gobierno ecuatoriano en asuntos colombianos. Muchos ecuatorianos exigimos que el Fiscal General de la Nación investigue el caso de Angostura y realizando un trabajo conforme a la ley, inicie causas penales en contra de quienes pusieron en riesgo la seguridad del país. Muchos ecuatorianos reclamamos al gobierno de Correa y sus patiños, por la paupérrima imagen que mostró el Ecuador a nivel internacional como consecuencia de aquel relajo sangriento.

Las explicaciones interesadas y parciales de los principales implicados en el escándalo no fueron suficientes, solamente dejaron más dudas. Las actitudes y conductas del Fiscal, además de sospechosas, nos dijeron que nada podíamos esperar de aquel sujeto pedante, valentón y agresivo cuando de defender al gobierno de Correa se refiere, pero, apático cuando de investigar los actos de corrupción del gobierno de la Involución Ciudadana.

A cambio de una investigación eficiente, efectiva y justiciera, los ecuatorianos hemos recibido teatro barato. Un juez ecuatoriano, cuyo nombre no sé, ni quiero saberlo, imbuido de patriotismo y quién sabe que más razones, en un momento político en que nuestro locuaz presidente Don Rafael Correa está pasando por una serie de escándalos de corrupción y tiene un descenso brusco en las encuestas de popularidad, decide, este juez, ordenar la captura del ex ministro de Uribe, Juan Manuel Santos, personaje siniestro de la política colombiana.

Que otra emoción sino la risa, puede causar la decisión del incognito juez oriental. A quién en su sano juicio se le puede ocurrir que la Interpol va a aceptar la orden del juez ecuatoriano. Acaso Interpol no tuvo participación en la investigación de las computadoras de Reyes y confirmó la supuesta veracidad del contenido de estas. ¡Qué bárbaro! ¡Qué bárbaro!

Pero qué pensaban, que el gobierno colombiano se iba a quedar con las manos cruzadas mientras uno de los “duros incondicionales” del demente Uribe era objeto de una posible orden de captura internacional. No solamente que Interpol ha negado la posibilidad de capturar a Santos. Además, por las dudas, el gobierno colombiano le ha dado la categoría de diplomático, blindándolo ante cualquier acto comedido de algún país que no simpatice con la narco República Colombiana. En respuesta al "gesto de afecto" del juez ecuatoriano, de manera encubierta, Colombia, a través de una iniciativa privada, enjuicia a Correa por “sus vínculos con las Farc”. ¡Qué tal! ¡Qué tal, ecuatorianos! Como para reírse, ¿verdad?

Colombia no tiene nada que perder. Ecuador, Ecuador, sí. Pero eso, al Mudo que, desgraciadamente, tenemos por presidente poco o nada le importa. Una vez más los sacrificados patriotas, buscan lavar sus bochornosos e inmorales actos de corrupción recurriendo al escandaloso patriotismo.

La chusma, enseguida ha respondido en favor de sus respectivos: amados, reverenciados y crueles tiranos. Basta ver los foros de los principales periódicos de Ecuador, para comprobar el enardecimiento nacionalista con el que los “correístas” defienden incondicionalmente a su Amado Líder y sus patiños chauvinistas; mientras los “anticorreístas”, muchos de ellos ecuatorianos, defienden a capa y espada a Uribe y sus sicarios paramilitares. En Colombia, los “antiuribistas” no son tan afines a Correa, aunque censuran el terrorismo de estado del encubierto psicópata, pero, los “uribistas” sí que lo defienden, en tanto no escatiman en calificativos poco elegantes para Correa y los amigos de Correa que se jactan de ser amigos de la guerrilla colombiana de las Farc.

Al final de este nuevo sainete grotesco propiciado por las mafias patrioteras de turno en el poder, sin duda ambos bandos saldrán ganando en sus respectivas naciones. La chusma seguirá cerrando filas y marchando marcialmente en torno de sus adorados y admirados demagogos, y ¡todos felices y contentos!

Bueno, no todos, siempre hay por ahí unos cuantos “resentidos y amargados” que exigen: Justicia y Verdad.

domingo 5 de julio de 2009

La verdad detrás de una figura literaria.



Si una persona inteligente, honesta y valiente, pero, sin fama de vaca sagrada, se atreviese a decir, “Ecuador es un País irreal limitado y dividido por una línea imaginaria”; seguramente la chusma intelectualoide, además de insultarlo, lo satanizaría, boicotearía e intentarían censurarlo a cualquier precio, si es que de manera cobarde, no intentan agredirlo físicamente. Pero, si lo dice algún hijo predilecto de cierta mafiosa agrupación política, social o económica, etc.; la gran mayoría lo acepta con bobalicona admiración y le rinden honores sumisos; independientemente, que solo unos pocos, de verdad, entiendan lo que quiere decir aquella frase.

Estoy de acuerdo con la mencionada expresión cuyo titular es Jorge E. Adoum, recientemente fallecido. Ciertamente su enunciación presenta a Adoum como un hombre inteligente y creativo, consciente de una realidad que pocos entienden y de éstos, menos todavía, se atreven a expresar públicamente. Adoum lo hace, aunque, recelosamente recurre a cierta generalidad retórica, para, posiblemente no caer en desgracia con el vulgo patriotero o con los enemigos políticos de sus incómodas pero entrañables amistades.

Adoum dice tácitamente que Ecuador es una porquería. Nos dice que no existe como Estado soberano, definido y determinado. Manifiesta que el Ecuador, es una nación con una población intelectualmente estulta, moralmente ignara y culturalmente débil. Individuos en su mayoría carentes de ideales, sin identidad y autoestima; montones y montones de animales bípedos con semejanza humana que se limitan a aparearse, alimentarse viralmente, y destrozarse entre ellos. Una sociedad fragmentada por frivolidades, y carente de objetivos sublimes. Un estado sin Doctrina, sin norte, ni sur, ni nada de nada. Un país que haciendo “honor” a su nombre, sencillamente no existe como Nación digna, íntegra y orgullosa. Sin duda, Don Enrique, fue clarividente, expresivo y astuto cuando desarrolló aquella frase, que presenta al Ecuador en su real dimensión.

Lástima que no se haya atrevido a desglosarla, para que el común y corriente de los ecuatorianos la entienda. Traducirla al lenguaje común, para que los hinchas del Barcelona y la Liga, o Emelec y Nacional, le expresen sus respetos y honores. Para que los chapetones sádicos aficionados a las corridas de toros le tributen sus afectos. ¡Ah, los politiqueros criminales que tanto "aman" este país irreal, habrían emitido versos nacionalistas a favor de aquel visionario poeta! Pero no, el maestro prefirió encubrir aquella verdad detrás de la elocuencia de su ingeniosa pluma.

Menos mal, por ahí, deambulan, sin fama y fortuna, uno que otro hereje solitario, que despreciando los desafectos de la chusma se atreve a presentar, a ésta, cierta versión de los hechos que quizá no le haga más popular con aquellos representantes de la masa amorfa. Pero, como dicen por ahí: “¡para que querría un hombre sanamente irreverente, las devociones serviles del estúpido populacho!”

Seguramente la chusma seguirá homenajeando al maestro beodo que los puteaba y despreciaba justa pero encubiertamente, e ignorarán, menospreciarán, o rechazarán la verdad presentada por aquellos excepcionales y audaces sacrílegos. Satanizarán a quienes ejercen su derecho a opinar verazmente, o perseguirán a aquellos que ingenuamente creyeron que al mostrarles su estado sórdido aquella verdad generaría una rebelión en sus conciencias. Pobres incautos; es que acaso no saben que la chusma prefiere escuchar a los demagogos y sus típicos estribillos patrioteros e inmorales. Pensadores incautos, no se dan cuenta que las manadas y manadas ignaras y espurias tienen un compromiso con el Poeta de las figuras literarias; un compromiso del que ni siquiera son conscientes. Una fatalidad infame que les estimula intrínsecamente a ser la muestra pública e incuestionable de que: “Ecuador es un País irreal limitado y dividido por una línea imaginaria.”

viernes 3 de julio de 2009

La hipocresía correana del futuro alcalde de Quito.

Hace un par de días en uno de los noticieros de Ecuavisa, Augusto Barrera, futuro Alcalde de Quito se quejaba de los abusos de la actual administración municipal de Andrés “caratoso” Vallejo, la misma que estaría despilfarrando fondos y recursos de los habitantes de Quito, en la forma de incrementar la burocracia municipal incluyendo en la nómina oficial a una gran cantidad de “buenos para nada” popularmente conocidos como: pipones. Además el ex colaborador de Rodrigo “narciso” Borja habría prometido seguir firmando contratos hasta “la última hora de su infausta gestión”; millonarios contratos, firmados bajo la modalidad de la "declaratoria de emergencia", instrumento jurídico creado para enfrentar contingencias excepcionales, pero que, por las ambiciones y desaforados apetitos de los patriotas y políticos nacionales ha degenerado convirtiéndose en una herramienta vil usada para saltarse las licitaciones o concursos públicos de precios.

Sentado en el plató de entrevistas, Augusto Barrera graznaba una y otra vez, intentando en vano renunciar a su típica condición flemática y cansina, diciendo más o menos que: " no aceptaría tales imposiciones de una administración que estaba por retirarse".

Luego de su paso intrascendente por la concejalía Barrera que llegó a la alcaldía de Quito, ni más ni menos, gracias a la imagen del mudo Correa; criticaba la corrupción de los actuales funcionarios y autoridades del municipio capitalino.
Prestemos atención a los reclamos de Don Augusto, que fundamentalmente son: Contratación abusiva y exagerada de personal, pipones; y Contratos millonarios “emergentes”.


Félix Narváez, periodista que tiene una forma bastante extraña de entrevistar a sus “víctimas”, pues, cuando le simpatizan es muy cordial, cuando le caen mal, los interpela abruptamente, debió haber caído en cuenta de aquella notoria contradicción; habría sido importante que le haga notar a Don Augusto, su descarada hipocresía e inmoralidad.

¿Por qué: descarada hipocresía e inmoralidad? Porque, resulta que cuando el politiquero Vallejo y su mafia, emprenden en ciertamente actos de corrupción y mala fe; Augusto Barrera critica y rechaza tales actos corruptos. Pero, “oh, sorpresa”; cuando su padrino Rafael Correa Delgado, engorda el sector público con manadas y manadas de vagos y pipones, primos, hermanos, cuñadas, yernos, mozas, concubinas, concubinos, etc. de los politicastros, las vacas socialistas y los testaferros de Alianza país y el sórdido partido socialista.; Augusto, no dice nada, y más bien defiende las decisiones torpes y abusivas de su padrino.

Por un lado, Don Augusto, rechaza con escuálida vehemencia los contratos sin licitación y concurso de precios; legalmente amparados por una declaratoria de emergencia, facultad del municipio. Pero, para nada se queja cuando su “padrino” Rafael Correa, a quien le debe la Alcaldía, usa las declaratorias de emergencia como una verdadera institución cabaretera, donde las rameras y putos de la burocracia pública venden o regalan los contratos en función de las órdenes y pedidos del temible y adorado Tirano. Hipocresía, cinismo, descaro; Barrera, se ha graduado deshonrosamente en aquellos vicios tan propios de politiqueros miserables y corruptos.

Cuando el padrino socialista conjuntamente con sus sátrapas y rameras roban, reprimen, violan, censuran, maltratan y abusan; no pasa nada, todo es cuestión de percepción, es culpa de la prensa corrupta que informa mal, la culpa es de la oposición corrupta, no es cierto, hay que negarlo a pesar de las evidencias, hay que nombrar un procurador, contralor, y fiscal alcahuete y cómplice que garantice impunidad. Pero, cuando los primos y hermanos de la partidocracia cometen los mismos delitos, ahí sí, pues: “¡corruptos, ladrones, pillos, testaferros, etc.!”

En más de una oportunidad expresé mi respeto por los ecuatorianos residentes y nativos de Quito que armados de coraje e indignación sacaron a tres patriotas delincuentes que gracias a demagogia y circo se colaron en el Palacio de Carondelet. Y me refiero exclusivamente a ese pueblo honrado e inteligente que salió a decir: "¡basta de tanto ladrón, que se vayan todos!" Definitivamente, no, a esas ratas etiquetadas de patriotas y forajidos que después mostraron sus verdaderas intenciones cuando apropiándose abruptamente del barco público, se cansaron de saquear sus bodegas y en base a infames engaños dejaron instalado al actual Pirata hocicón.

Ese antecedente; glorioso antecedente cívico que los ecuatorianos deberíamos festejar, pero que la partidocracia socialista y curuchupa se ha encargado de satanizar; me hizo divagar en el sentido de que a lo mejor Quito tarde y temprano se rebelaría ante los abusos de un par de tiranillo como Paco Moncayo o Andrés Vallejo; pero me equivoqué.

Por desgracia, el asunto fue más allá, los ecuatorianos de Quito, por lo menos la gran mayoría terminó sucumbiendo ante los engaños y mentiras del Velasco Ibarra del socialismo del siglo XXI. Tan enervados, estupefactos, apáticos o decepcionados estuvieron los quiteños que terminaron eligiendo como alcalde a un señor don Nadie que se limita a cumplir las órdenes que vienen del Tirano que deshonra todo lo bueno que puede significar el sillón de Carondelet.

Augusto Barrera, ese hipócrita mojigato de sonrisa socarrona, es el futuro Alcalde de Quito, capital del Ecuador. Aquel Quito, con su clima rebelde y travieso, con su cielo nublado, o plagado de estrellas. Aquel Quito valiente y generoso que ahuyentó con ilustre fiereza a las hordas de la corrompida partidocracia chapetona, populista y terrorista. Quito de la Ronda, de la 24, de la Plaza Victoria, de la Michelena, del Pintado, de San Blas, de la América, del Ejido y La Alameda, de Cotocollao y la Rumiñahui. ¡Lindo Quito!

¡Qué pasó quiteños y ecuatorianos que residen en aquella urbe cosmopolita! ¡Qué pasó!

jueves 2 de julio de 2009

El Terrorismo de las mafias criminales con careta de "barras bravas".





Respecto del asesinato del hincha de Nacional por criminales identificados con la barra de LDUQ (Liga Deportiva Universitaria de Quito), acontecida días anteriores; ayer la Policía, presentó los rostros de los principales sospechosos de aquel cobarde y vil asesinato; adicionalmente, se había logrado capturar a uno de los probables actores materiales del crimen.
No voy a juzgar y sentenciar al tipo aquel, que lloraba a lágrima viva su supuesta inocencia a pesar de que varios testigos lo habían señalado como uno de los autores materiales del asesinato. Sin embargo, sus lloriqueos parecen muy sospechosos; sus gemidos sonaban como a estratagema para generar lástima; táctica muy común en gente maliciosa. Cuántas veces pillos que han sido detenidos lloran a gritos como una estrategia de defensa.
Los familiares de aquel llorón que seguramente debe ser muy machote cuando está en manada con sus amigos pandilleros, naturalmente han salido a defenderlo. Éstos, se quejaban que los testigos que reconocieron a su "angelito" habían dado su declaración "encapuchados" y a escondidas. Me parece una decisión correcta el mantener en secreto la identidad de los testigos a efectos de evitar los seguros insultos, agresiones o incluso atentados en contra de su integridad.
Así como el llorón tiene madre que clama por su inocencia; así también el chico que fue brutalmente asesinado tenía madre que nunca más lo volverá a ver.
Que se haga justicia y que los criminales vayan a parar con sus miserables existencias a las jaulas desde donde alienten a su equipo con sus infernales y alevosos gritos.
Soy un graduado de la Universidad Central, centro donde se originó, LDUQ; debo decir horadamente que jamás me sentí vinculado con aquel equipo, fundamentalmente debido a la serie de actitudes torpes, manifestaciones ignorantonas y prejuicios sociales estúpidos de la mayoría de aquella hinchada. Verdaderos pelmazos con complejo de burgués o aspiraciones a esa “clase social”.
Casi nunca frecuento los estadios, de hecho una de las últimas veces fue aproximadamente hace diez años; principalmente por lo desagradable que resulta tener que compartir espacio con gente abusiva, malcriada y agresiva, en la mayoría de los casos. Si bien no quiero generalizar y calificar de bestias a todos los hinchas de LDUQ, pues sería injusto; si quisiera contar cierta experiencia, hechos, de los que fuimos testigos muchas personas y que certifican la naturaleza delincuencial de ciertos segmentos de hinchada acostumbrada a reaccionar brutalmente gane o pierda su equipo favorito; en este caso en particular, un numeroso grupo de hinchas de Liga fueron los actores principales de aquel acto bochornoso.
Invitado por uno de mis hermanos, asistí al sector de Chillogallo al estadio del Aucas. Se enfrentaban, el Aucas y LDUQ, en una edición más del Superclásico.
Debo declarar que a pesar de que no soy hincha del Aucas tengo cierta simpatía por el equipo Indio. Por lo mismo, aquel soleado día, mis acompañantes y Yo, nos ubicamos con la masa auquista; pueblo en su verdadera expresión. Comenzó el partido, el desarrollo fue bastante mediocre, los jugadores de Aucas un relajo, los de la Liga no tanto; hasta que por fin, aquel menos que mediocre espectáculo terminó. Al final con decepción y algo de molestia, la hinchada de Aucas y Yo, vimos como los “rojos y amarillos” sucumbieron por un gol ante los albos de LDUQ.
Un tanto tristes, la hinchada auquista y nosotros, empezamos a recorrer los graderíos con rumbo a la puerta principal. Cuando nos disponíamos a bajar las escalinatas que nos conducirían a los exteriores del estadio, nos encontramos con una marea insípida de camisetas blancas. Inmediatamente, algunos borrachos empezaron a provocarnos, con insultos, gritos amenazantes y burlas despectivas. Debo mencionar que la hinchada de Aucas, no sé si por madurez, o por tristeza debido al resultado prefirió ignorar la miseria de aquella gente grotesca y dándoles las espaldas procedió a salir del aquel escenario, junto con mis amigos y Yo. Supongo que aquello es común antes, durante y después de los encuentros profesionales de Fútbol; lamentablemente común.
Algo que llama la atención es que, el negro y el mulato Paz, no hayan salido a condenar los actos criminales de aquel grupillo de asesinos “hinchas a muerte” de LDUQ. Sin embargo, años atrás, luego de un partido entre Barcelona y Liga, se dio un escándalo delincuencial fuera del estadio de Ponceano, hogar de la Liga; cuando las turbas delincuenciales del Barcelona destrozaron un gran número de vehículos en las afueras del estadio. Entonces sí, el banquero negro pegó el grito en el cielo y exigió “justicia”.
Como dije, que se investigue y se sancione a los asesinos “albos”. Aquel crimen infame no puede quedar en la impunidad. Basta de investigar “hasta las últimas consecuencias”; alguna vez que se haga justicia en este País; que los brutos contumaces dejen de instaurar el terror en los estadios y vayan por fin a parar a las cárceles por sus crímenes.




miércoles 1 de julio de 2009

Una foto muy expresiva.



El otro día deambulaba por uno de los supermercados de la ciudad, en busca de ciertos productos que empezaban a escasear en mi modesta despensa personal. Uno de los pasatiempos rutinarios cada vez que visito aquellos enormes almacenes es revisar la sección de libros y revistas, más que nada para ojear las diferentes publicaciones semanales, quincenales o mensuales.

Resulta que en tales circunstancias, cayó en mis manos la revista National Geographic del mes de Mayo del 2009, creo. Procedí a revisarla y en una de las primeras hojas apareció la foto que acompaña el presente post.

A primera vista se trata de una foto muy vistosa y pintoresca. Un grupo de pingüinos vestidos con sus singulares trajes glaciales junto a un monumental y grasoso elefante marino que parece bostezar, mientras aves y mamífero son bañados por la fría nieve que cae sobre ellos.

Sin duda, una imagen muy atractiva. Mientras disfrutaba de la misma, una analogía empezó a desarrollarse en mi mente. Una, digamos que, traducción, acerca de ciertas circunstancias más bien humanas, y en general sociales. En un primer instante, mi intención fue relatarla, pero preferí que sean ustedes estimados lectores los que descifren aquella visión que se presentó en mi pensamiento o que desarrollen sus propias interpretaciones de aquellos “ciudadanos variopintos” de la glacial Antártida. Naturalmente no se trata de una adivinanza sino, de ejercer nuestro privilegio o derecho de pensar. Ustedes dirán.

domingo 28 de junio de 2009

Acerca del editorial de Diario Hoy: "En el país, hace falta una revolución ética y moral".



Señores de Diario Hoy.


Con respecto al
Editorial del Domingo, 28 de junio del 2009, cuyo titular decía, “En el país hace falta una revolución ética y moral”; quiero mencionarles lo siguiente:

El concepto de revolución, en términos sociales, va de la mano, inevitablemente, de la violencia, es decir, señores de Diario Hoy, ustedes tácitamente están diciendo que este País necesita un cambio violento ético y moral; lo cual es un completo contrasentido;
pues la Moral y la Ética repudian la violencia.

Decir: “a este país le falta una revolución ética y moral”, es prácticamente cantinflear; decir de todo y no decir nada. Es obvio que la sociedad y la cultura ecuatoriana necesitan acoger la Moral en sus actitudes y conductas. Pero, uno espera escuchar aquello de boca de los politiqueros de turno que esperan crearse una imagen de hombres preclaros, o de gente ingenua o incauta que apenas ayer se dio cuenta de algo evidente; pero no de un medio de comunicación medianamente eficiente como Diario Hoy.

La prensa ecuatoriana, por lo menos aquella que no responde exclusivamente a los intereses económicos o prejuicios sociales de sus dueños, debería darse un baño de verdad y reconocer que tienen mucho de responsabilidad en el relajo de este País. Unos más otros menos, pero, en general todos han contribuido al desmadre.

¿Quiénes invitan a los noticieros de televisión, o programas de opinión a los mismos politiqueros de la bastarda partidocracia?, no el pueblo ciertamente. ¿Quiénes permiten que los testaferros seudo intelectuales de las mafias corruptas escriban en las páginas de opinión de los diarios?, no el ciudadano común y corriente.

Mucho me gustaría decir que las páginas de opinión de Diario Hoy se encuentran impresas de sana subjetividad, de opiniones equilibradas de gente decente e inteligente. Pero lamentablemente no es así, por lo menos no en la gran mayoría de los casos.

Que se puede decir de la gran mayoría de medios; acaso no son simples cloacas promocionales, gacetillas amarillistas o departamentos de promoción y propaganda televisiva de los señores gamonales de la época; negocios creados para mantener un estado de cosas. ¡Periodismo ético!, ¿cuándo? Pero, basta ver como los “dueños” de estos medios y sus respectivos títeres, olvidando su función de periodistas adoptaron la profesión de “políticos”; quizá debido a que nunca entendieron su condición y función de verdaderos periodistas. No existen como medios objetivos; hacen de todo, menos periodismo ético.

Ciertamente todas las instituciones de este Ecuador están salpicadas por los miasmas de la corrupción o la estupidez ignorantona. Todas las instituciones. Incluyendo la prensa, especialmente la prensa. Señores deben reconocerlo, la prensa ha sido cómplice del desastre nacional, estoy hablando en términos generales, por lo mismo reconozco honorables excepciones; pero, aquel conglomerado de prensa monopólica y mercantilista ha sido cómplice de los gobiernos y dictaduras corruptas de turno en el poder.

No es solamente cuestión de decir: “¡Nuestro medio es independiente, pluralista, imparcial, etc.!” No. No es cuestión de pregonar las supuestas virtudes y ¡listo!, por arte de magia estas se hacen realidad.

Ustedes conocen la calidad y condiciones de la mayoría de los ecuatorianos, de aquellos que en su momento votaron por Febres Cordero, Borja, Durán Ballén, Bucaram, Mahauad, Gutiérrez y Correa; y no aprendieron de su error; gente que se ha ratificado en sus tropiezos por razones que no voy a enumerar. Pero ustedes las conocen de sobra, están conscientes de ello. Sin embargo, ustedes que conocen la verdad de este sistema político inmundo, que deberían desde su posición privilegiada; sí señores privilegiada, deberían crear conciencia pública, y me refiero a la prensa en general; no lo hacen.

Cómo es posible que, Diario Hoy, que exige revolución moral y ética tenga entre sus principales colaboradores de opinión a gente como Ernesto Albán Gómez, empleado del Gobierno de Oswaldo Hurtado; o Simón Espinoza, un amargado con complejo de intelectual, que se lamenta no haber tenido las “agallas” en su juventud para incursionar en las podredumbres de la filiación religiosa inmoral.

Cómo la prensa puede rechazar su evidente participación en la desgracia del País, cuando poco o nada ha dicho de la ausencia de libertad política en favor de los comunes y corrientes ciudadanos; actitud que contribuyó, ahí sí eficientemente, para que en el pasado los politiqueros curuchupas saquearan el País; y ahora, la partidocracia con nueva jeta se adueñe del poder una vez más. Entonces de qué se queja la prensa, si con su corrupción e incompetencia, con su incapacidad para evolucionar moralmente y desparasitarse a sí misma, ha colaborado directa o indirectamente con las inmoralidades de la clase política. Cómo pueden exigir a los ciudadanos, lo que ustedes mismos han sido incapaces de hacer, a pesar de su posición de privilegio. Será que, siempre es mejor ver la paja en ojo ajeno que el bosque en el propio.

Señores pronto ingresará un nuevo Congreso o Asamblea, el nombre no importa; es fundamental que la prensa honrada y que tiene verdadero interés por contribuir con cambios para bien en este País, presione a través de la intervención de nuevos actores de opinión por una purificadora Reforma Política.

Los ecuatorianos en cada oportunidad que sacamos a los pillos que se colaron a Carondelet, dijimos: ¡que se vayan todos! Ciertamente una utopía. Pero, ya que es imposible aquello, luchemos para romper las cadenas de la sucia partidocracia; exijamos que se establezcan marcos políticos y legales que garanticen el derecho de los ciudadanos a participar en política como individuos libres. Que se fijen regulaciones que rompan la hegemonía de las mafias de los grupillos que manejan el escenario político a su antojo. Establezcamos normas para que los públicos patriotas delincuentes que robaron y saquearon el Estado ya no puedan volver a hacerlo. Que se le dé poder a los ciudadanos; no a las mafias, sean quienes sean.

En esa “revolución” el papel de la prensa honrada es fundamental. Basta de dar apertura a los mismos politiqueros de siempre. Permitan que la opinión pública se vea enriquecida por los comentarios de nuevos actores sociales; den apertura a las palabras sabias de gente inteligente y decente. En este País hay gente honrada. Este País no está integrado exclusivamente de pillos, y ustedes lo saben.

Señores de diario Hoy, un demagogo y oportunista inmoral del siglo pasado solía decir: “¡queréis revolución, hacedlo primero en vuestros corazones!” No recurran ustedes también a esa expresión descarada, que buscaba encubrir corrupción, incapacidad y desvergüenza. Den el ejemplo, sean ese faro honorable que guíe la sana conciencia pública; y por favor, basta de hablar de revoluciones, que si algo ha tenido este país es demasiadas revoluciones; pinches, cínicas y cochinas revoluciones.